Tu miedo hace que suceda lo que temes

6 de marzo de 2025
Picture of Rosario Prieto Ramon

Rosario Prieto Ramon

Efectivamente, el miedo hace que suceda lo que tememos, y no por arte de magia, sino por poner el foco en eso que más miedo nos provoca. Pueden ser causas tan diversas como miedo al futuro, a una enfermedad, a tener un accidente, a perder un trabajo, a que la pareja nos abandone, etc.

Y existe una explicación científica

Nuestra mente es tan poderosa que tiene la capacidad de captar millones de bits por segundo, pero no tiene sentido procesar esa cantidad de información cuando la mayoría no la vamos a usar más. Por eso, nuestro cerebro ha desarrollado el SRAA o sistema reticular activador ascendente, que se encarga de filtrar y priorizar qué información es importante para nosotros.

¿Y cómo sabe nuestro SRAA cuál es la información importante? Pues porque dedicamos gran parte de nuestro tiempo a pensar sobre ello. Imagina que te quieres comprar un coche X de color azul. ¿A que de pronto comienzas a detectar una gran cantidad de coches de ese mismo modelo?

Igual funciona para nuestros miedos. Si tememos que suceda algo, vamos a estar sensibles a todo lo que pueda llevarnos a la desgracia, y de forma inconsciente nos acercamos a eso en lo que pensamos de forma ininterrumpida.

Cómo usar este sistema a nuestro favor

Por suerte, podemos poner a funcionar este mismo sistema reticular en positivo. Si ponemos la atención en lo bueno, vamos a estar más atentos a eso que nos beneficia y es mucho más fácil que lo consigamos.

Se ha descubierto que si ponemos pasión, ilusión y dedicación en algo que queremos conseguir, se activa el proceso de neurogénesis. La neurogénesis consiste en la generación de nuevas neuronas, una posibilidad que antes se pensaba que solo ocurría en el desarrollo prenatal. Sin embargo, en 1998 el equipo de Peter S. Eriksson demostró que los adultos también pueden generar nuevas células neuronales.

Esta maravilla sucede dentro del sistema límbico, en una estructura llamada hipocampo, responsable de la memoria, el aprendizaje, la orientación espacial y la regulación emocional. Allí se desarrollan las células madre, capaces de dividirse indefinidamente y que más tarde se modifican para convertirse en diferentes tipos de células especializadas.

Cómo estimular la neurogénesis

Para mantener la producción de estas nuevas células, debemos procurar una estimulación adecuada del cerebro. Algunas actividades clave son:

  • Aumentar la ilusión y la curiosidad.
  • Aprender algo nuevo (tocar un instrumento, un idioma, etc.).
  • Hacer deporte o ejercicio adecuado a la edad.

Estas prácticas estimulan el cerebro y ralentizan el deterioro cognitivo natural que se produce con el paso del tiempo.

No todo está en las células: nuestra actitud influye

Por supuesto, no todo está en las células ni es solo cuestión genética. Tenemos una cierta responsabilidad en nuestras propias decisiones. Hay cuestiones inevitables, como la muerte, un terremoto o una pandemia, que no podemos controlar con nuestra atención.

Sin embargo, en otras situaciones, nuestra atención sí afecta al resultado porque influye en nuestra actitud y en nuestros comportamientos.

Este cambio en la actitud y el convencimiento de que algo malo va a pasar nos puede llevar al autoboicot sin darnos cuenta. Para empezar a vencer el miedo, solo tienes que recordar todas aquellas veces en las que pensabas que iba a pasar algo malo y al final no pasó.

Cómo enfrentar el miedo

  1. Deja de alimentar el pensamiento: quítale toda tu atención.
  2. Reduce las situaciones que te generan miedo: si no puedes evitarlas, acéptalas y prepárate.
  3. Si debes enfrentarte al miedo, adelántate: ten a mano recursos que te ayuden, como:
    • Recuerdos escritos de tus logros y éxitos.
    • Fotos de momentos bonitos con personas importantes para ti.
    • Contacto de una persona «guía» que pueda apoyarte si lo necesitas.

El miedo aumenta porque se alimenta de eventos y pensamientos negativos, por lo tanto, no lo vamos a alimentar.

Ir al contenido